Tipografía

Utilizamos el término esguince para unificar a las lesiones de ligamentos por un movimiento en una articulación amplio, rápido y con carga. Generalmente sin dislocación (sin que un hueso salga de su articulación) ni fractura (que ningún hueso se haya roto) pero ocasionalmente también se asocian estas otras lesiones.

Un ligamento es la estructura que une dos o más huesos para aportar estabilidad. Está hecho de tejido conectivo fibroso, por lo que es un tejido blando. Eso quiere decir que se puede adaptar al movimiento del resto de las estructuras. *Quédate con esto.

Se puede semejar a un cordón de tus zapatillas y puede ser plano o cilíndrico. La mayoría son planos, como los del tobillo o los laterales de la rodilla y si se rompen sus fibras de forma parcial o completa pueden unirse por si mismas. Con tratamiento conservador y sin necesidad de cirugía.

Los de forma cilíndrica como los cruzados de la rodilla no tienen esta propiedad, por eso necesitan ser intervenidos para repararlos.

Ligamentos rodilla FSB.png

*El esguince se produce cuando tenemos un movimiento mayor de lo habitual, rápido y con carga o peso, y por lo tanto el ligamento o los ligamentos no se han adaptado al movimiento del resto de las estructuras óseas.

Las fibras de las que están compuestas el ligamento, pueden sufrir roturas parciales, totales o que no se rompan y su continuidad siga intacta. Según el alcance se clasificará en grado I, II o III. Además pueden verse afectadas otras estructuras colaterales como nervios, tendones, cápsulas, huesos o la musculatura.

Los ligamentos no tienen capacidad de modificar su posición, son pasivos, esa función le corresponde a la musculatura por lo que tenemos que valorar y entrenar a los músculos de alrededor de la articulación afectada después de sufrir un esguince.

La capacidad que sí tienen los ligamentos es de comunicar al cerebro la posición en la que se encuentran, lo que conforma junto con otras estructuras la propiocepción del cuerpo. Hacer un trabajo específico estando sanos, va a ayudar a funcionar mejor y disminuir el riesgo de padecer un esguince en el futuro.

Síntomas: Un esguince suele ir asociado con dolor al apoyar o tocar la región afectada, inflamación con hinchazón y pueden aparecer hematomas. 

Tratamiento: Para una correcta recuperación sin recidivas, es imprescindible la valoración temprana de un profesional sanitario, como un fisioterapeuta o un médico, para conocer los síntomas y las estructuras afectadas. Después se pautará el tipo de tratamiento con el objetivo de controlar la inflamación y programar la movilidad y apoyo, adaptándolo a la capacidad de la región del cuerpo afectada. De eso dependerá el uso de férulas y bastones o muletas, en el caso de que sea en el miembro inferior.

Mito: Cuando se producen esguinces de forma recurrente, se tiende a pensar que es porque el ligamento "se ha dado de sí". Esto es físicamente imposible. El motivo general de la recurrencia en el esguince es por no haber recuperado la movilidad completa anterior, y la estabilidad de la articulación que como decíamos antes, es función de la musculatura. Esta se puede entrenar y es perfectamente recuperable.


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